5 Mentiras históricas de las que te ha convencido Hollywood y un bochornoso Bonus-Track.

5 Mentiras históricas de las que te ha convencido Hollywood y un bochornoso Bonus-Track.

 

El florete era un arma de combate usado por los más expertos espadachines.

Pues no. El florete fue inventado en Francia en el siglo XVIII como arma de entrenamiento. Tiene algunas particularidades que lo hacen poco efectivo en un duelo; su hoja no tiene filo, es muy flexible y la punta está rematada con un botón ―con forma de capullo florado―, que evita cualquier herida. Su popularidad en el cine se debe a su típica empuñadura que protege con bastante efectividad las manos de los actores, normalmente nada versados en el arte de la esgrima.

 

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Espartaco murió crucificado a las puertas de Roma.

Que Stanley Kubrick nos coja confesados, pero no. «Espartaco» es una película que propina unas cuantas patadas a los libros de historia en aras de la dramatización cinematográfica. El final de su protagonista puede ser la peor de ellas. El líder rebelde que protagonizó la conocida como Tercera Guerra Servil ―el de Espartaco no fue el primer levantamiento de esclavos a gran escala―, fue derrotado definitivamente por Craso en los alrededores de la actual Basilicata. Allí, cuando ya se sabía vencido, Espartaco se lanzó a la desesperada para intentar matar a Craso personalmente. Los testigos aseguraron que prácticamente se inmoló. La última vez que fue visto estaba rodeado por soldados romanos y se enfrentaba a una muerte segura. Sin embargo, jamás se encontró su cadáver ni estaba entre los 6.000 prisioneros capturados tras la batalla, entre ellos mujeres y niños. Si es cierto que estos fueron crucificados en la Vía Apia entre Capua y Roma. Lo más probable es que Espartaco fuese retirado por sus lugartenientes del campo de batalla muy mal herido y falleciese en las siguientes horas.

 

Nerón fue un azote para los cristianos.

Nerón vivió entre el año 37 y el 68 de nuestra era, siendo emperador desde el 13 de octubre del 54 hasta su suicidio, el 9 de junio del 68. Nació, creció, fue proclamado emperador y murió sin saber lo que era un cristiano, sin que dicha religión llegase a Roma ni casi a ningún punto de Europa. También es incierto por lo tanto que Nerón asesinase a Pedro y a Pablo. El primero de ellos jamás pisó Roma y falleció en Qumram de muerte natural. Dedicó su vida a luchar precisamente contra las mentiras de Pablo, que si estuvo en Roma y sabemos que continuó su viaje evangelizador hacia Hispania, donde se le pierde la pista. Como punto final, hay que destacar que Marco Aurelio si que fue un durísimo perseguidor de cristianos, decretó su expulsión de Roma y ordenó varias matanzas. Al victimismo cristiano siempre le vino mejor decir que fueron perseguidos por un loco parricida, que por el justo, buen gobernante y cultivado Marco Aurelio.

 

El rey Arturo…, era rey.

Pues tampoco. Arturo es nombrado por primera vez en algunos textos clásicos en el siglo VII y se refieren a él como «dux bellorum», lo que se traduce, a lo sumo, como señor de la guerra. Así que nada de tabla redonda, Excálibur, ni Camelot. Parece probado que Arturo destacó con la batalla de Monte Badon (año 493) al mando de un heterogéneo grupo de indeseables con más fama por sus antecedentes penales, que por su puritanismo eclesiástico. Más adelante comenzaron a atribuírsele hazañas que realmente realizó Ambrosio Aureliano, que sí fue rey y coetáneo de Arturo; y se le mezcló con más o menos éxito con la figura de Merlín. Este último, que merece un capitulo aparte, debió vivir unos 700 años para haber realizado todas las proezas atribuidas y haber coincidido con todos los personajes reales con los que comparte anecdotario.

 

Los gobernantes romanos decidían sobre la vida de los gladiadores elevando o bajando el pulgar.

Hollywood, te lo agradezco, pero no. No existe mención alguna en las fuentes clásicas a este gesto. El error, bastante bien documentado, nace del pintor francés Jean-Léon Gérôme que en su obra Pollice verso, un cuadro de 1872, malinterpretó el gesto. Unos años después los guionistas de Ben-Hur, Quo Vadis y, como no, Gladiator, hicieron el resto.

La realidad es que los gobernantes extendían la mano con dedos juntos, simulando la hoja de una espada, para indicar la pena de muerte; y cerraban el puño, con el pulgar escondido en su interior, para más inri, cuando decidían salvar la vida de un luchador. El pulgar oculto tenía el significado de envainar la espada.

 

Bonus-Track: Gladiator.

La obra de Ridley Scott estrenada en 2000 está plagada de errores, manipulaciones, falta de rigor histórico y falsedades vergonzantes. Repasemos algunas de ellas:

―Nunca existió un general llamado Máximo Décimo Meridio. Por cierto que «Máximo», en Roma, era un cognomen y solo podía usarse al final del nombre, no al principio. Existió un Fabio Máximo. Los romanos solo podían elegir entre 18 nombres para sus hijos. Uno de ellos era Décimo.

―Las legiones romanas combatían en perfecto orden. Esa era su mayor virtud. El aparente caos de la batalla inicial, luchando cuerpo a cuerpo contra los barbaros, hubiese dejado sin efecto la superioridad militar romana. En esa misma escena, la caballería aparece y presenta batalla en mitad de un bosque. Esta fuerza, que rara vez estuvo formada por romanos, sino por mercenarios, necesitaba campo abierto para poder maniobrar y ser efectiva.

―Marco Aurelio no fue asesinado por su hijo. El más cultivado de los emperadores romanos murió de peste.

―Cómodo, una vez nombrado emperador, no pudo hacer la vida imposible a su hermana Aurelia Galeria Lucila. Sencillamente porqué esta falleció antes que Marco Aurelio.

―El vestuario tampoco se queda atrás. Cómodo usa continuamente una capa azul, color considerado como portador de mala suerte. Máximo Décimo Meridio, cuando ya es un gladiador de éxito, usa botas en la arena en vez de sandalias romanas. Hay un buen número de senadores que usan toga con franjas azules, en vez de granate o azafrán.

―Con la ambientación y decorados tampoco se quedaron cortos: ¿Es el Vaticano lo que se ve este fotograma? En la foto de la derecha no hay dudas. Los romanos ya usaban estribos, inventados en la India en el siglo XI.

―Para terminar, Cómodo no murió en la arena a manos de ningún exgeneral vengador. Lo hizo en el baño, estrangulado por un liberto llamado Narciso.

 

 

 

 

 

 

By | 2020-02-23T11:22:07+00:00 febrero 23rd, 2020|Perlas|0 Comments

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